martes, 11 de septiembre de 2007

No controles....mis vestidos


El 10 de marzo de 1766 Esquilache hizo que se publicara un Edicto por el cual se prohibe el uso de capas largas y sombreros gachos (de ala ancha). La razón: Intentar garantizar la seguridad en la calle; si se sustituía la capa larga por una corta y el sombreo de la ancha por un tricornio, sería más fácil reconocer a los delincuentes y más difícil esconder armas entre los ropajes.


Los días que sucedieron al Edicto, se llenaron de rumores y pasquines que provocaron un ambiente totalmente hostil y que desembocó en un motín el 23 de Marzo (Domingo de Ramos). Los embozados fueron llenando durante esa tarde los sitios más céntricos de Madrid; al final de ese mismo día algunos grupos llegaron hasta la casa de Esquilache y consiguieron entrar. Claro, que este tuvo suerte y se encontraba en San Fernando.


Al día siguiente, los alguaciles seguían ordenando en las calles el corte de capa y cambio de sombrero, pero con guardaespaldas, por si acaso. Eran acompañados por la Guardia Valona. Las calles en esos días tenían nuevos inquilinos: sastres que recortaban las capas y apuntaban los sombreros de los madrileños.


Entre todo este revuelo, apareció el padre Cuenca, vestido con hábito, corona de espinas y portando un crucifijo, con la intención de mediar entre el rey y los sublebados. Así le hizo llegar a Carlos III estas reivindicaciones:




  1. Destitución de Esquilache.


  2. Destierro de este y su familia.


  3. Que los gobernantes fueran del reino.


  4. Libertad en el vestido.


  5. Cese del gobernador de Castilla.


  6. Salida de la Guardia Valona de Madrid.


  7. Rebaja del precio de los productos de primera necesidad.


  8. Que el rey se mostrase publicamente.


Carlos III tuvo que aceptar esto por escrito, pero esa misma noche la familia real se trasladó a Aranjuez. El motín resucitó al estar la ciudad sin rey y se retuvo al presidente del Consejo de Castilla. Este fue obligado a firmar un documento dirigido al rey en el que se pedía que volviera a la ciudad y se solicitaba su perdón.El monarca aceptó, con la condición de desarme y los sublevados entregaron las armas.


Pero ¿Qué pasó después?


Esquilache fue desterrado a Napolés y se anuló el impopular edicto sobre el vestido. Carlos III tardó casi 8 meses en volver a Madrid, mientras tanto el conde de Aranda se encargó de convertir la ciudad casi en una plaza militarizada.


¿Realmente la principal causa del motín fue el edicto sobre el vestido? ¿O realmente fue el hambre y el descontento popular?


Quizá el hecho de que Esquilache intentará controlar la vestimenta de los madrileños, solo fue la gota que colmó el vaso, ya que los precios, la mala economía de los ciudadanos y el descontento con lo extranjero sirvieron de caldo de cultivo para los sublevados.


Termino recogiendo uno de los pasquines contra Esquilache:


"Italiano había de ser,


allá va sin disimulos,


el que con mulas y mulos,


se subió a tener alteza,


y ha dado con la cabeza


en los hispánicos culos"



Datos extraidos de National Geographic Historia, nº 44






8 comentarios:

MAX Y LULA dijo...

Muy interesante. Por cierto que me acaban de contar que en los EEUU, están empezando a prohibir los tangas por arriba del pantalón en algunos restaurantes. Yo, si hubiese sido Presidente hubiese prohibido la moda de los años ochenta: las hombreras y el cardado :-) Salud!

Laura dijo...

Muy bueno lo de la moda de los 80!!jejejejejej
Hace tiempo hoy eso de los tangas, pero no en los restaurantes, sino en los institutos, pero la verdad es que no se nada del tema.
Un saludo.

Minerva dijo...

Es un evento curioso, pero a la vez manifiesta la manía que algunos gobernantes han tenido por controlar todos los ámbitos de una nación.

Aquí también en el Perú (en el tiempo que fue colonia de España) sucedió un evento similar fue a inicios del siglo XVII, pero en este caso se prohibió a las mujeres usar vestidos con escote y ante esto ellas protestaron, jajaja, esto con la finalidad según los gobernantes de preservar la decencia, en fin, esta medida no prosperó.

Es que meterse con la ropa es cosa seria, jajaja. Pero aunque parezca algo frívolo no se puede ir por ahí diciendo como debe vestirse la gente.

Un abrazo y saludos!

Javier Menéndez Llamazares dijo...

Tienes mucha razón en lo que apuntas sobre los motivos reales de la revuelta. Y es que al poder, que se mantuvo sin más problemas, le convenía mucho cargar las tintas sobre Esquilache y dejar correr el "asuntillo ese sin importancia" del hambre que pasaban los madrileños.
Muy buen blog, saludos.

Laura dijo...

Hola Javier!
Bienvenido a Gentehitoria. He visitado tu blog y, la verdad, muy bueno el post (y todo el blog) sobre la publicidad y Coronado.
Soy de la misma opinión que tú respecto al hambre de los madrileños, para algunos sería solo un "asuntillo" menos importante que las capas que gastaran los ciudadanos.
Un saludo!

marcayuq dijo...

Completando o dicho por Minerva, en el Virreinato Peruano se dieron varias prohibiciones en cuanto al vestido. Las más resaltantes, de las cuales no tengo datos exactos, fueron aquellas que intentaron prohibir el uso de ese vestido o manta que utilizaban las famosas "tapadas" limeñas, que cubrían casi todo el cuerpo, dejando libre solo un ojo. Se dice que de alguna manera se quería tener un mayor control sobre el orden público, no solo para evitar escarseos amorosos sino también fugas de la ciudad de hombres vestidos de tapadas. No estoy seguro si al final logro prohibirse o no.

La otra prohibición si se hizo realidad y se dio a raíz de la rebelión de Tupac Amaru en 1780. Se prohibió que los indios utilizaran cualquier tipo de vestimenta indígena, y que utilizaran mas bien los vestidos españoles. Los mismos que en la actualidad son los simbolos de nuestro mundo andino y campesino en el Perú.

Laura dijo...

Marcayuq y Minerva
Gracias por vuestras aportaciones, son un muy buen paralelismo con el motín de Esquilache; al fin y al cabo son ejemplos de prohibiciones con un fin muy parecido.
Saludos!

Ariel dijo...

Lo de la vestimenta en Perú es como dicen, según tengo entendido, lo que nosotros vemos en la vestimenta típica de los pueblos originarios no es propio de ellos, sino la imposición de parte de los españoles durante la conquista.
Un cordialisimo saludo